jueves, 23 de octubre de 2014

«Una libertad soberana», de Georges Bataille



Evidentemente, soy filósofo, al menos hasta cierto punto, y toda mi filosofía consiste en decir que el principal objetivo que uno puede llegar a tener es destruir en sí mismo el hábito de tener objetivos.

El Bataille que vemos aquí es un poco extraño, pero es él. Quizá sea porque se nos muestra de forma parcial debido a los pseudónimos, a la recopilación algo arbitraria de los textos que componen este libro, pero puede verse de igual forma. Literatura y abismo, arte, existencialismo visto desde varios frentes, vitalidad violenta y a veces desgajada. Lo de Bataille es muchas veces una sensación, explotar la experiencia hasta sacar de ella una idea algo arriesgada, una vía por la que infiltrarse sabiendo que el mal y el abismo son caminos casi inevitables y casi deseados.
Encuentro formidable a Bataille. Terriblemente atractivo y hasta cierto punto rompedor, que tiende al exceso, aunque sabe controlar el juego. Uno lo lee y siente esa chispa creativa y reactiva que muy pocos tienen. Leer a Bataille es no tanto entrar en una teoría determinada como acercarse a su forma de ver y pensar, a ver y pensar con él. Aquí se recogen artículos publicados en la revista Critique bajo pseudónimo, ensayos y entrevistas. Puede que sea el escrito sobre Blanchot el que más he disfrutado, el que aborda temas especialmente interesantes. Pero todo, todo merece la pena. Todo tiene su sello y apunta en esa línea que incita a uno a romper ciertas barreras impuestas y adoptar un algo de su disección bruta. Un afán de avanzar e ir rompiendo, algo así parece Bataille. Una angustia que encuentra de alguna forma su acomodo, aunque no se conforma. Una ruptura vital que quiere llegar a la libertad mediante una conjunción de diversos ámbitos (arte, literatura, religión, economía, política) que necesariamente tienen algo que decir.

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