sábado, 11 de mayo de 2013

«El retrato de Dorian Gray», de Oscar Wilde


                                     «El retrato de Dorian Gray», de Oscar Wilde



Esta novela fue una de las que más hondo caló en mí. Es, con seguridad, una obra maestra; una historia donde la forma hace justicia al fondo del relato y el conjunto alcanza una calidad poderosa.
Wilde hace aquí gala de una sensibilidad un tanto oscura, de una técnica absorbente; tiñe la historia de esa decadencia tantas veces dicha.

Encontramos a cada paso imágenes, sensaciones y sentencias filosóficas y vitalistas sobre el amor y el arte y la belleza y la moral y las diversas inclinaciones del hombre; un relativo progreso en Gray incesante, inevitable.

Tres personajes principales articulan la novela: el propio Dorian, Basil Hallward y Lord Henry. Con todo, no hay que perder de vista el interesantísimo personaje de Sibyl Vane, que articulará ciertos cambios en Dorian (déspota, narcisista, arrogante...). Éste, increíblemente retratado por Basil, desea permanecer siempre joven e incorrupto; su deseo se hará realidad y el será el cuadro el que cargue con el peso que deberían recaer sobre él, pudriendo y agujereando su alma, su ser, debido a la vida que tiene Dorian, en gran medida influenciado por Lord Henry.

Los simbolismos y perspectivas de la moral y de las acciones que lleven a cabo no dejarán de ser interesantes; quizá hasta despierten sentimientos encontrados.
Un relato imprescindible.

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